Los animales que viven en zonas muy frías poseen un pelaje espeso para ayudar al cuerpo a conservar el calor? Un ejemplo de ello es el oso polar.
Los peces tienen el cuerpo recubierto de escamas duras para protegerlo en el agua.
Los animales utilizan sus extremidades no sólo para desplazarse; algunas especies las usan para cazar o romper los alimentos duros y llevarlos a la boca. Unas extremidades anteriores bien desarrolladas y una cola que le sirve de apoyo ayudan al mono a desplazarse cómodamente entre los árboles.
Las cabras, que viven en zona de montaña, poseen extremidades aptas para trepar entre las rocas y no caerse. Las patas muy finas, terminan en pezuñas. Llegan así, a todos los rincones donde crece algún tipo de pasto para alimentarse.
Las ranas y los sapos tienen una lengua larga y muy pegajosa que sacan rápidamente para atrapar las moscas y otros insectos.
El cuello de las jirafas y su lengua que mide hasta cuarenta centímetros, le permiten alcanzar las hojas más altas de los árboles, que son su comida predilecta.
Los cactos y los cardones están adaptados a los lugares donde llueven muy poco. En su tallo guardan como reserva, toda el agua que pueden. En lugar de hojas tienen espinas para evitar la evaporación del agua.
En las selvas, los árboles alcanzan grandes alturas y crecen muy cerca unos de otros, lo cual hace que muy poca luz llegue al suelo. Sin embargo, las plantas trepadoras que nacen en el suelo, suben por los troncos de los árboles buscando la luz hasta llegar a la parte más alta. Este movimiento hacia la luz se llama fototropismo (foto=luz; tropos=movimiento).